Ingesta Compulsiva

Descripción de un trastorno alimentario donde se marcan las características psicológicas de las pacientes, y la diferencia con la bulimia nerviosa.

Ingesta Compulsiva

Las pacientes que presentan este trastorno alimentario esconden sentimientos de baja autoestima, autorrechazo o depresión. Por lo tanto ante una persona que come sin control y exageradamente, debemos primero plantearnos que le está ocurriendo en su parte afectiva, y no sólo preocuparnos de su aspecto físico.

El trastorno característico de la ingesta compulsiva es el llamado “atracón”, que consiste en la ingesta de comida en un corto espacio de tiempo (por ejemplo en 2 hs.) y en cantidades mayores, en que lo hacen la mayoría de las personas en un período de tiempo similar y en iguales circunstancias.

No pueden controlar ni el tipo ni la cantidad de comida que ingieren, ni tampoco el acto de comer Es decir que pierden el control sobre la alimentación y a esto se agrega el malestar físico que sienten después del “atracón”.

A diferencia de la bulimia en este trastorno, no se presentan las conductas compensatorias (laxantes, vómito autoprovocado, toma de diuréticos, ayuno o ejercicio excesivo).

Característica de la Conducta

Comen rápido, sin que nadie las vea, hasta sentirse llenas. Aunque no tengan apetito igual ingieren grandes cantidades de alimentos, sintiendo satisfacción antes y después de cada “atracón”. Durante el mismo no pueden controlar su necesidad de comer.

Antes de comer están ansiosos y cuando terminan sienten culpa y malestar físico por la gran cantidad de comida que ingirieron.

Los “atracones” deben tener una frecuencia de dos veces por semana, y sucederse durante 6 meses como mínimo.

Características Psicológicas

Son personas con baja autoestima, sienten autorrechazo, presentan sentimientos de culpa en forma exagerada, suelen ser depresivos y tienen una preocupación excesiva por el peso y la imagen corporal.

Cuadro Clínico

Deben presentarse episodios de ingesta exagerada de alimentos en forma recurrente.

Comen en forma rápida, hasta sentirse tan llenos que les produce desagrado.

Aunque no sientan hambre comen igual y lo hacen a solas por la vergüenza que sienten por su conducta ante el acto de comer.

Después de comer están a disgusto consigo mismas, pudiendo aparecer sentimientos de culpa o depresión.

Tratamiento

Como en todos los tratamientos de los trastornos alimentarios debe intervenir profesionales de diferentes especialidades, para corregir la parte orgánica y psicológica de las pacientes.

La información ofrecida en esta página tiene como objetivo que las pacientes con este trastorno alimentario consulten con un profesional de la salud.

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